El papel de Latinoamérica


“América Latina desempeñó un papel positivo al momento de impulsar un diálogo en el proceso de paz y sacó adelante –de alguna manera– varios de los escollos de algunos de los desencuentros entre las Farc y el Gobierno Nacional. Sin embargo, hay que decir que este no fue un apoyo unánime ni tampoco uniforme, porque por un lado hay países como Venezuela y Cuba, que no son muy congruentes con el proceso de paz, pero también hubo naciones que se manifiestaron diplomáticamente a favor, pero en pequeños instantes, como fue el caso de Brasil, Paraguay o incluso Uruguay, que a pesar de que Pepe Mujica apoyó el proceso, también tomó posiciones y distancias claves… Por eso, debo decir que aunque no fue una posición uniforme, sí hubo un apoyo contundente, pero de diversas perspectivas y lógicas. Por ejemplo, para México es importante el apoyo al Estado colombiano, para que este último sea un Estado fortalecido y no debilitado”, expresó el internacionalista Carlos Patiño.

La posición de la Unión Europea

“Colombia será un país con más confianza para los inversionistas, además de que la paz tendrá un impacto económico importante con un aumento del PIB. Asimismo, un impacto humano difícil de cuantificar, por ejemplo con una nueva generación que crecerá en paz y no las dos o tres que han crecido bajo el conflicto armado. También el turismo será un gran ganador, vendrán cada vez más extranjeros a conocer lo hermosa que es esta tierra, un poco ver con sus propios ojos la Colombia magia salvaje que nos maravilló”, expresó Ana Paula Zacarias, embajadora de la Unión Europea en Colombia.

Muchos países como Estados Unidos, por solo citar un ejemplo, nombraron delegados de paz, lo que demostró su compromiso con el proceso.

PUBLIMETRO consultó a varios expertos para explicar cómo influyó la comunidad internacional en el proceso, qué se puede esperar en la etapa del posconflicto y cuáles son las repercusiones a largo plazo de la firma del acuerdo en el ámbito mundial.

El apoyo al proceso

Carlos Patiño, experto en conflictos internacionales y docente de la Universidad Nacional, aseguró, con respecto al apoyo de Latinoamérica en el proceso de paz, que aunque no existió una posición uniforme frente a las conversaciones que se realizaron en La Habana (Cuba), sí hubo un apoyo desde diversas perspectivas y lógicas.

Nada diferente afirmó Vicente Torrijos, internacionalista y profesor de la Universidad del Rosario, quien dijo que la comunidad internacional “manifestó un apoyo amplio a todo el proceso en el sentido de que había que esmerar todas las posibilidades para que el acuerdo fuera sostenible, verificable y responsable”.
Por su parte, Carlos Holmes Trujillo, director de asuntos internacionales del Centro Democrático, afirmó que la comunidad internacional siempre estuvo dispuesta a apoyar los esfuerzos de Colombia en su búsqueda por la paz, lo que se demostró con hechos concretos como el nombramiento de enviados especiales para la paz de países como Estados Unidos, Alemania y la Unión Europea.

Ana Paula Zacarias, embajadora de la Unión Europea en Colombia, afirmó que la comunidad internacional no influyó en los diálogos, pero sí los acompañó y respaldó: “Por ejemplo, en las conversaciones de La Habana hubo países garantes como Cuba y Noruega, pero también, en general, hubo países cooperantes que están dispuestos a seguir colaborando con Colombia en el posconflicto. Por lo pronto, y en el caso específico de la Unión Europea, creemos firmemente que esta es una oportunidad que Colombia no puede dejar pasar. Son vientos de cambio, de reconciliación para el país y la Unión Europea acompaña y apoya este cambio”.

Lo que viene después de la firma del acuerdo

El internacionalista Patiño afirmó que luego de la firma “los países de la región deben tener claro cuáles son los compromisos estatales e institucionales del manejo de las relaciones políticas, porque lo principal es apoyar y darle salida a este asunto”.
Sin embargo, el profesor subraya que una repercusión no prevista y no legal tras el acuerdo es el tráfico de drogas y la expansión de grupos armados no legales. “Esto trae la consecuencia directa de que el negocio de la droga no va a desaparecer y, por el contrario, se va a modificar, obligando a los países vecinos a que tengan en cuenta que el desarrollo del proceso de paz va a implicar una modificación en el narcotráfico, por lo que se tendrá que desarrollar políticas de seguridad colectivas, para que los Estados tomen posiciones serias y estratégicas para mantener la seguridad de la región”.

En cuanto a la Unión Europea, Zacarias asevera que luego de la firma, la comunidad internacional respaldará y se solidarizará con Colombia para seguir fortaleciendo la paz en todo el país. “Habrá apoyo político para el posconflicto, apoyo a la implementación del acuerdo de paz y apoyo en cooperación para el desarrollo en las regiones. La Unión Europea, en asocio con el Gobierno y con la sociedad civil, ya viene trabajando, desde hace más de 20 años, en proyectos de desarrollo y paz. Tenemos experiencias regionales importantes y ahora trabajaremos en Desarrollo Rural Integral con el objetivo de buscar un progreso que beneficie a un buen número de personas, para esto la Unión Europea tendrá un fondo fiduciario especial”, dijo la diplomática, puntualizando que después de que finalicen los diálogos solo vendrán aspectos positivos.

Por su parte, el profesor Torrijos señaló que “a pesar del apoyo, la comunidad internacional es cautelosa y eso significa que no hay cheque en blanco o una actitud complaciente hacia la conducta de las Farc. La comunidad internacional también maneja una serie de condiciones y evalúa cada uno de los pasos que se van dando con suficiente cuidado, debido a los antecedentes de incumplimiento crónico que ha dado la organización guerrillera”.

En eso coincide Holmes Trujillo, que considera que “la comunidad internacional va a estar muy vigilante de la manera como los acuerdos en materia de justicia entre el Gobierno y las Farc van a tener un impacto sobre los casos concretos”, ya que se han hecho advertencias de instituciones como Human Rights Watch.

También cree que las repercusiones “van a ser positivas, pero naturalmente ello va a depender mucho de la manera en la que evolucionen los acontecimientos internos”, dijo Holmes.