¿Qué necesita para ser beneficiario?

Para poder aplicar a uno de los 130.000 subsidios del programa Mi Casa Ya Cuota Inicial, usted debe cumplir estos requisitos:

  • Tener ingresos familiares entre 2 y 4 salarios mínimos legales vigentes ($1'380.000 a $2'755.000)
  • No ser propietario de vivienda
  • No haber recibido beneficios de subsidio de vivienda por el Gobierno Nacional o las cajas de compensación, ni de cobertura de tasa de interés
  • Contar con un crédito aprobado para adquirir vivienda nueva
  • Que la vivienda a adquirir tenga un valor superior a $48'261.850 (70 salaros mínimos) y menor o igual a $93'076.425 (135 salarios mínimos)

¿Cómo se ha comportado la construcción? ¿Se ha visto un freno de la economía?

Según el Dane, de enero a abril la economía viene creciendo 2,5% y la construcción de edificaciones, 10,5%, lo que quiere decir que lo que está jalonando la economía es la construcción de edificaciones. El compromiso con el presidente es que la construcción crezca un 10% en todo el año corrido. Hemos notado un traslado: como las viviendas   VIPA ya se están entregando, las licencias son sobre interés social, estamos cambiando un poco de segmento. Esto demuestra que la construcción se mueve con los beneficios que otorga el gobierno.

¿Qué ocurre con las edificaciones que no están cubiertas por estos beneficios, como oficinas o locales comerciales?

Estas vienen creciendo, pero no al ritmo que venían el año pasado. Lo que es comercial, hoteles, dotacional, oficinas, no crece tanto.

¿Cómo ha afectado el aumento de las tasas de interés a la compra de viviendas en Colombia, en especial los beneficiarios de Mi Casa Ya?

La situación económica, la desaceleración de la economía y el incremento de las tasas de interés por el Banco de la República hacen que la decisión del comprador que debe recurrir a un crédito de vivienda, como el beneficiario del proyecto Mi Casa Ya para cuota inicial, no sea tan rápida como en el pasado. Antes la decisión se tomaba en 3, 4 meses y ahora se toma 6 meses.

Pero la gente sigue comprando casas.

La gente sigue comprando, porque cuando saca cuentas, comprende que con estos beneficios que está dando el Gobierno Nacional es el momento para comprar vivienda. Porque las personas entre 2 y 4 salarios mínimos tienen un subsidio a la cuota inicial y una cobertura a la tasa de interés que va entre el 4 y el 5%. La cuota del crédito, a pesar de la situación macroeconómica, termina siendo menos de lo que hoy se está pagando en arriendo, sobre todo en ciudades como Bogotá, donde hay muchísima demanda y no hay oferta, los arriendos están muy altos. Eso varía mucho con temas de mercado. Entonces, la invitación es que los lectores conozcan nuestros proyectos y visiten la página www.micasaya.gov.co, para que se acerquen al banco de su preferencia y seguramente se encontrarán con que es menos que lo que pagan en arriendos.

¿Cuáles son los beneficios gubernamentales a los que pueden aspirar los colombianos?

Lo especial de la política de vivienda en el país es la integralidad: tratamos de llegar a todos los segmentos de la población. Para quienes ganan menos de un salario mínimo, víctimas de desplazamiento y en pobreza extrema, están los proyectos de vivienda gratuita. Para las personas que ganan entre 1 y 2 salarios mínimos, Mi Casa Ya para ahorradores, que terminan pagando una cuota de $180.000. Y para aquellas personas que ganan entre 2 y 4 salarios mínimos, está el proyecto de Mi Casa Ya para ahorradores, que terminan pagando cuotas de $350.000, pero obviamente, el tamaño del proyecto va cambiando.

Hablemos de las casas gratis y los proyectos que se están lanzando para los municipios en la segunda fase que está cerrándose. ¿Cómo se han recibido esos proyectos?

El proyecto de vivienda gratuita da solución a las personas que, por su bajísimo nivel de ingresos, nunca hubieran podido acceder a una casa formal y hubieran ocupado un predio en invasión, y también a las personas víctimas de desplazamiento por la violencia, por mandato constitucional. Este fue un proyecto sumamente exitoso: es increíble la alegría, la seguridad que le da a estas familias que pasaron tanto tiempo buscando una oportunidad.

Simultáneamente tuvo un efecto no solo social, de cierre de brechas, pero también en materia económica. El empleo que está generando, el impulso y dinamismo que le genera a esos municipios, la demanda de insumos y servicios… Lo que se busca en esta segunda fase es que no llegue más a las capitales, sino a los municipios a los que no había llegado este programa. Eso implica unos esfuerzos adicionales desde el punto de vista administrativo para el Ministerio pero hace un país más justo. Hasta el 18 de julio hemos cerrado convenios con 115 municipios, 23 departamentos, para 18.000 viviendas, pero el cupo es de 30.000 y esperamos que con estas convocatorias, sigamos llegando a nuevos municipios.

¿Cómo son esas casas y cómo se entregan? Se han visto casos de personas que dicen que las casas llegan sin servicios públicos, o sin vías…

Los lotes aptos para desarrollar programas de vivienda gratuita deben cumplir varios requisitos. Lo primero es que el POT permita la construcción de viviendas en el lote. Deben tener disponibilidad de servicios en la misma medida que el resto de la población, es decir, si el municipio tiene suministro de agua 24/7, debe haber la misma cobertura en ese lote. Nunca hemos entregado una vivienda sin acceso a servicios públicos. Ahora, sí se ha presentado que en los primeros 100.000 que, por cualquier razón, ya no alcanzaba el abastecimiento de agua, pero no se entrega hasta que no se garantice. Y se ha suplido reforzando el sistema de acueducto y alcantarillado del municipio o haciendo sistemas individuales.

Usted mencionó Bogotá y eso implica necesariamente hablar del proyecto Campoverde, y la polémica entre el Gobierno Nacional y la administración anterior sobre el uso de esos lotes. ¿Cuál es la posición del Ministerio?

El Ministerio de Vivienda siempre estará de acuerdo con los proyectos que busquen generar vivienda con la población colombiana, pero por supuesto, siempre exigimos que los lotes sean edificables, libres de riesgo y con acceso a servicios públicos. Esto se cumple en Campoverde, de hecho es un proyecto hermosísimo. Es generoso, son 80 hectáreas y edificables son 38, así que es generoso en vías, en espacio público, tiene lotes de cesión para canchas deportivas, colegios, parques… Si bien es cierto que en 2013 el Idiger determinó que hay un alto riesgo de inundación por desbordamiento del río Bogotá, en 2016 ese riesgo se baja en virtud de unas inversiones que hizo la CAR para ampliar la capacidad del río para evitar inundaciones.

¿Hay obras que se exijan para mitigar los posibles daños en caso de que la capacidad del río sea insuficiente?

Después de La Niña de 2010, se exigió a los constructores unas inversiones de mitigación para evitar daños, también en este lote. En este caso se exige un relleno de 2 metros para la construcción de las viviendas, drenaje pluvial y unas inversiones en bombas para evitar que las alcantarillas se desborden.

Hay tanta demanda en Bogotá por una vivienda que se ajuste a las condiciones, que en esta oportunidad tenemos la posibilidad de construir 6200 viviendas con los beneficios del Gobierno, con el prestigio de las constructoras… no podemos arrebatarle la ilusión a estas familias. Casi la mitad de los cupos se asignaron, la mitad de las familias pusieron la cuota inicial, así que salgamos a defender estas familias y su deseo de tener vivienda nueva.

Hablemos sobre los proyectos como Mi Casa Ya para ahorradores. Me decía que no había habido un impacto tan notorio en la construcción…

Con Mi Casa Ya para ahorradores sí. De hecho los últimos 6200 cupos se asignaron en Bogotá, pero si vamos a las regiones encontramos que en todo lado, sobre todo en ciudades capitales, las familias entre 1 y 2 salarios mínimos ya están viviendo o están en cola para recibir su vivienda. Ese programa va muy bien, se termina de ejecutar el próximo año y se entregan 72.000 viviendas.

¿Cómo va el otro programa Mi Casa Ya de cuota inicial?

Ese es un programa completamente nuevo, que va más de la mano con el mercado, para familias que ganen entre 2 y 4 salarios mínimos. Las viviendas van desde $48 hasta 93 millones, y la cuota bancaria varía de acuerdo al valor del apartamento. Hay mucha ilusión por parte de los constructores. Si entramos a la página de Mi Casa Ya, podremos ver todos los proyectos que hay en todas las ciudades, no solo en capitales sino en ciudades intermedias de los departamentos, y ahí se tienen 130 mil cupos, pero para construir estas viviendas de interés social nos vamos a demorar unos 2, 3 años. A finales de 2018 terminaríamos de construir estas viviendas. Dada la situación de la economía, los proyectos se van cerrando pero la oferta está, los proyectos están.

¿Por qué es más importante la oferta de los proyectos que la demanda?

Porque la construcción es la etapa final. Los constructores salen a comprar suelo, habilitarlo, conectar servicios públicos, hacer diseños, solicitar licencias, vender sobre planos y ahí sí se empieza a construir.

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