“Tenemos que cambiar la legislación para ser más efectivos en el control de ese tipo de inmigrantes que generan problemas a los alcaldes en las ciudades donde se ubican", afirmó Juan Manuel Santos refiriéndose a la situación de Turbo.

"Nuestra obligación, de acuerdo con nuestro marco legal, es que cuando encontramos un migrante irregular lo deportemos a su país de origen o a la frontera por donde ingresaron a nuestro territorio", declaró a periodistas el director general de Migración Colombia, Christian Krüger, quien no precisó el número de personas que están ilegalmente en la zona.

El funcionario indicó que, según reportes de la oficina de Migración en la zona, hay "aproximadamente unos 800 migrantes irregulares" en una bodega, e indicó que la Defensoría del Pueblo ha iniciado un censo para determinar su número exacto.

Calamidad pública

La Alcaldía de Turbo anunció ayer que declarará la calamidad pública por el hacinamiento de más de 3.000 migrantes cubanos que buscan llegar a Estados Unidos.

Turbo es el principal puerto de la región de Urabá y por su posición geográfica es usado por extranjeros de Cuba y otros países, principalmente asiáticos y africanos, como trampolín para emprender viaje hacia Estados Unidos vía Panamá.

Las peticiones de los cubanos

"La petición que están haciendo ellos básicamente es que les facilitemos un vuelo desde Colombia hasta México, lo cual es de imposible aceptación por parte de nosotros", apuntó Krüger.

El director de Migración explicó que México anunció después de recibir vuelos con migrantes cubanos procedentes de Costa Rica y Panamá que no aceptaría nuevas llegadas, y aclaró que por el Código Penal colombiano prohíbe una gestión de este tipo.

"No podríamos participar en esta clase de actividad porque estaríamos coadyuvando o seríamos copartícipes en el delito de tráfico de migrantes", agregó el funcionario, quien admitió que se trata de "una situación muy compleja".

Consultado sobre una posible fecha para la deportación, declinó confirmarla al indicar que dependen de "tiempos de terceros", entre ellos de lograr la autorización para ingresar a la bodega donde permanecen hacinados los extranjeros.

"Para este ejercicio de deportación, como bien lo hemos manifestado, tendremos que estar en compañía de la Defensoría del Pueblo, seguramente de la Procuraduría, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y demás autoridades que tengan injerencia en todo este proceso", puntualizó.

Detalló además que "hay dos posibilidades de deportación": una retornar a los extranjeros a sus países de origen y la otra llevarlos a la frontera donde ingresaron a territorio colombiano.

Los cubanos que intentan llegar a Estados Unidos hacen un viaje de la isla a Ecuador, país que no les exige visado de entrada, y luego atraviesan la frontera con Colombia.

Después de un largo recorrido por tierra en el que cruzan Colombia de sur a norte llegan al Urabá, desde donde intentan atravesar la selva del Darién para ingresar en Panamá y desde allí seguir por Centroamérica hacia Estados Unidos.

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