¿Qué tenía que pasar dentro de las aulas de clase para que un maestro fuera mejor maestro? Esta fue la pregunta que Juan Manuel Lopera se formuló para promover el proyecto que hoy es una empresa llamada Aulas Amigas, que lleva la batuta el la modernización de la educación el Colombia.

El día que Lopera tuvo un computador en sus manos, regalo que su madre le dio con mucho esfuerzo, el mundo se abrió ante sus ojos siendo solo un niño, y por eso pensó que lo que le hacía a falta a muchos niños en Colombia era tener un acercamiento con la tecnología, que pudiera enfocarse para facilitar la educación.

Hoy hay 27 mil aulas en América Latina en las que jóvenes pueden hasta hacer la disección de una rana, de manera virtual, utilizando simplemente una de las paredes de su salón y un computador con acceso a internet, gracias  la tecnología diseñada por Aulas Amigas. Otros 57 mil maestros están utilizando estas pizarras porque con ellas pueden volver las aulas tradicionales e espacios tecnológicos e interactivos.

“La tecnología que llegaba de afuera era muy bonita, pero cuando los maestros la agarraban en sus manos no sentían que les resolvían sus problemas. Es más, era tan alta su percepción de valor que a veces preferían no usarla, porque qué tal que se dañara”, explica Lopera.

Sin embargo este joven logró, también con capacitaciones, que los maestros vieran esta tecnología, un poco más sencilla, como un instrumento que hacía más fácil su labor. “Antes de parecerles algo muy futurista (a los maestros) les parece algo funcional  que cumple con las características que ellos requieren para enseñar”.

Gracias a esta creación Juan Manuel Lopera ganó el premio Innova, con en cual fue categorizado como el emprendedor que está cambiando la educación en Colombia en incluso en Latinoamérica.