La conformación de comités de seguridad barrial, la instalación de nuevas alarmas comunitarias y botones de pánico en los establecimientos, la conexión de las cámaras de los negocios al CAD de la Policía y la creación de un nuevo cuadrante, son las apuestas a las que le pondrán todo su empeño las autoridades de Cali y los vecinos de San Antonio para combatir la delincuencia en el sector.

Así se acordó este viernes después de la reunión que sostuvieron los habitantes y comerciantes del tradicional y turístico barrio, con el Alcalde, la Secretaria de Gobierno y el Comandante de la Policía Metropolitana de Cali.

Las soluciones, que se plantean como medidas a corto plazo para contrarrestar los hurtos que desde hace algunos meses se han intensificado en San Antonio, fueron concertadas en el consejo comunitario de seguridad que se llevó a cabo después de la muerte del parapentista Juan Manuel Alzate, asesinado en el barrio por no dejarse robar su celular.

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El plan de trabajo también incluye un seguimiento de inteligencia que se hace a dos bandas de delincuentes que se han detectado en el barrio, además de la asignación de un fiscal que estará en una sala de denuncias directamente en el Centro de Atención Local Inmediata (CALI) de la Comuna 3.

Así mismo, se adelanta investigación de cuatro líneas de expendios de estupefacientes para lograr desarticular estas estructuras que están arrebatando la tranquilidad de residentes, comerciantes y visitantes del tradicional barrio caleño.

Laura Lugo, secretaria de Gobierno de Cali, manifestó que se continuarán haciendo las reuniones con la comunidad. “Ya nos hemos reunido con las Juntas y la próxima semana se hará otra en articulación con Tránsito, Policía y Gobierno, para organizar a la comunidad y así trabajar conjuntamente”, afirmó.

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Dijo que la próxima reunión será el 3 de octubre para hacer seguimiento a las nuevas actividades, que incluyen intensificar el control del tránsito de moto.

Por su parte, el comandante de la Policía en la capital vallecaucana, general Nelson Ramírez, reconoció que en San Antonio se están presentando problemas de seguridad, tales como hurtos, tráfico de estupefacientes, inconvenientes en la movilidad, invasión del espacio público y presencia de habitantes de la calle, por lo que las medidas serán inmediatas.

“Se van a desarrollar mecanismos que van a permitir blindar al barrio y sus alrededores. Habrá alarmas comunitarias y se hará una revisión de las seis cámaras existentes para ver si el próximo año se amplía la cobertura de cámaras”, manifestó el oficial.

El comité de planificación destinó $120 millones de su situado fiscal para que sean invertidos en el mantenimiento de las alarmas comunitarias y en la instalación de más de estos aparatos.