Isabel Cristina Ontaneda, una mujer de 61 años que llevaba 15 conviviendo con los devastadores síntomas del Párkinson, fue la beneficiaria de la primera cirugía de estimulación cerebral profunda hecha con éxito en el Hospital Universitario del Valle (HUV).

El médico Óscar Andrés Escobar, especialista en neurocirugía funcional del HUV, explicó que la mujer fue elegida debido a que su calidad de vida se encontraba ya muy deteriorada por la enfermedad.

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El galeno le explicó a Noticias Caracol de qué se trató la compleja intervención quirúrgica. “Básicamente lo que se ha hecho con este procedimiento es una estimulación cerebral profunda para enfermedad de Parkinson, para lo cual se han implantado dentro de su cerebro electrodos conectados a una pila”, dijo.

“Esencialmente lo que se ha hecho es generar un marcapaso cerebral que lo que hace es combatir la corriente mala que se produce dentro del cerebro por la enfermedad y generar una corriente más adecuada para poder mejorar su capacidades su calidad de vida y su funcionalidad”, agregó el especialista y docente de la Universidad del Valle.

El procedimiento significa un nuevo avance para el HUV, el principal centro médico público de la región, al igual que una nueva esperanza para los cientos de enfermos de Párkinson que viven en el Valle del Cauca y el Suroccidente colombiano.

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“Es un procedimiento que se realiza en el mundo y en el país, en los centros de especializados y con tecnología de punta. Ahora podemos decirle a la comunidad científica de la ciudad y a las entidades de salud del país y de la región que en el HUV se puede hacer estimulación cerebral profunda, se puede hacer con toda la calidad, con excelentes resultados”, agregó el neurocirujano Escobar.

La beneficiaria del procedimiento manifestó que se encuentra “físicamente bien y anímicamente fenomenal”. “Aunque hay momentos en que me quedo en 'stand by', me siento muy bien. Le doy gracias a Dios primero que todo y a los médicos”, manifestó Ontaneda.

Después de la cirugía, la mujer ha recobrado su independencia y ha dejado atrás los temblores, la rigidez y la inestabilidad que años atrás hicieron que tuviera que cerrar el restaurante que era su sustento y el de su familia.