EN DETALLE
42.000

kilos de dinamita fueron los que explotaron hace 60 años en el centro de Cali.

MÁS DATOS
4,1

grados de escala Richter fue el temblor que se sintió en Cali debido a la explosión.

Con un sentido homenaje a los bomberos que atendieron la emergencia, se conmemoró este domingo el aniversario número 60 de la explosión del 7 de agosto de 1956, la mayor tragedia que ha vivido Cali en su historia.

El Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, que en la efeméride también celebra su día, ofreció reconocimiento a cuatro de los socorristas que lo dieron todo en la atención de la desgarradora tragedia que enlutó a miles de familias en la capital vallecaucana hace 60 años.

Fueron condecorados el capitán Félix López Quiñónes, el capitán Noé Octavio Arias Ramírez, el sargento mayor Omar Valdivieso Tascón y el sargento primero Luis Carlos Calero, sobrevivientes del grupo de bomberos que atendió la explosión.

Como se recordará, a la 1:07 a.m. del 7 de agosto de 1956, seis camiones cargados con 42 toneladas de dinamita explotaron en la Carrera 1 con Calle 25, junto a la estación del Ferrocarril de la Cali de entonces.

La explosión, que fue comparada con la detonación de una pequeña bomba atómica, destruyó por completo más de 40 manzanas de al menos cinco barrios del centro de Cali, en ese tiempo la zona residencial más poblada de la ciudad.

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Se cree que más de 10.000 personas habrían perdido la vida aquel día. Sin embargo, la gran cantidad de cuerpos desmembrados hizo imposible contabilizar el número real de víctimas.

El padre Alfonso Hurtado Galvis (Q.E.P.D.), uno de los testigos y protagonistas de la atención de víctimas de la tragedia, indicó en una entrevista del 2014 que él mismo enterró en una fosa común más de 3700 cuerpos.

La dinamita que explotó estaba de paso por la capital vallecaucana. Había sido embarcada desde Suecia, solicitada por el entonces presidente de facto, general Gustavo Rojas Pinilla, para la realización de obras de infraestructura en toda Colombia.

La carga había llegado a Buenaventura e iba hacia Bogotá. Pero la tragedia ancló en Cali. La explosión dejó un cráter de 60 metros de diámetro con ocho metros de profundidad.

Nunca se pudo establecer con certeza qué desencadenó la explosión, no obstante, se cree que a uno de los soldados de guardia que cuidaba los camiones se le habría soltado un tiro de su arma de dotación.