Una investigación de la Universidad de la Sabana encontró que el impacto de la contaminación del río Bogotá no es únicamente un problema ambiental por los malos olores y los insectos en su cuenca baja, sino por sus efectos sobre la economía de los colombianos.

El efecto podría equivaler a más de 57.000 millones de dólares, o el 15,25% del PIB nacional, según el informe, y en ello tiene mucho que ver los más de 6 millones de toneladas de basura que los habitantes de su cuenca han arrojado a su cauce, y que ha retirado la CAR de Cundinamarca.

Según la investigación, la alta contaminación ha provocado que el río sea desaprovechado como fuente hídrica, de energía eléctrica y como proveedora de insumos para las industrias y empresas de servicios que se hospedarán en toda su cuenca desde Villapinzón hasta Girardot.

Así, por ejemplo, mientras en la cuenca baja se utilizan las aguas del río para regar cultivos a pesar de que no es recomendable, el consumo con fines domésticos es imposible y obliga a utilizar otras fuentes como las cuencas de Chingaza que abastecen a Bogotá y la Sabana.

Otro de sus efectos más críticos es en el turismo, que no solo ha afectado a atractivos como el Salto del Tequendama, sino que ha impedido el desarrollo de otras actividades de ecoturismo que se han desarrollado en varios departamentos del país.

Recomendaciones

La investigación destaca la necesidad de construir Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), pero explica que no solo se debe depender de las PTAR de Canoas y Salitre que hagan el tratamiento de las aguas negras de Bogotá, sino de todos los municipios de la cuenta.

Pero así mismo, también se hace necesario cambiar la percepción que los habitantes de la cuenca tienen del río Bogotá, para dejar de verlo como una cloaca y basurero, e identificarlo como un sistema vivo que requiere una intervención para poder brindar apoyo turístico.

Los investigadores de la Universidad de la Sabana destacaron la recuperación del río Sena en Francia, que era visto a principios del siglo XX como la cloaca de París y ahora es uno de los destinos turísticos más importantes de la Ciudad Luz.

Una experiencia similar se podría dar con la descontaminación del río, pudiendo hacerse realidad la visión de mandatarios como Enrique Peñalosa que planteaban la posibilidad de construir malecones a las orillas del afluente que se conviertan en atractivos para los habitantes y turistas.

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